Quería compartir contigo algo que acabo de descubrir y algunas dudas.
Siempre que hago algún ejercicio hay muchos, muchísimos muertos, sobre todo mujeres, y que al ponerme en ellos veo que han estado muy desamparados y la mayoría están desorientados, desconectados de la realidad y muy tristes. Entonces anoche haciendo el ejercicio que me indicaste el sábado sobre la prosperidad (antes del taller, después del taller, y el presente) , en el presente había como siempre decenas de muertos, en su mayoría mujeres.
Pero anoche una mujer tenía dos niños pequeños uno a cada lado, me sentía en un sitio inhóspito, al aire libre. Sentía una enorme culpa porque estaba muriendo y no podía proteger a sus hijos, que eran muy pequeños, ni evitar su muerte. Sentía mucho frío, angustia, temblores, y deseos de pedir perdón. Todos morían juntos y yo pensé en algo como un campo de batalla.
Pero luego hoy por casualidad me llegó información sobre los indígenas de mi país, de los que sé poco, pero que sé que mi bisabuelo era un indígena que violó a mi bisabuela cuando tenía 15 años al «atracar» su hacienda., y luego desapareció. Mi abuelo fue adoptado por el marido de mi bisabuela, con la que hubo más hijos.
En este documento que encontré decía que los charrúas «eran una comunidad matriarcal, donde las mujeres solían tener entre ocho y quince hijos, aunque en general no les importaba saber quién es era el padre», que eran «primitivos», y que aún hoy «duermen en el suelo, no tienen ningún dios, y jamás agradecen nada que reciban». Decía que «les gusta tener hijos; en la comunidad de Maciá hay ochenta grupos familiares con cuatrocientos hijos, pero no hay maridos».
Ahora entiendo la enorme cantidad de fetos y de mujeres dando a luz y abortando y muriendo en partos… que no me parecía normal. Y comprendo mejor aquello que en alguna oportunidad te había comentado sobre que en mi familia ya no nacen hombres, y ahora no tengo dudas de que aquí hay una enorme carga sistémica vinculada con estos ancestros.
Perdona lo largo de este post, pero frente a este descubrimiento tan potente para mi, me pregunto que hacer, cómo aliviar todo este enorme desorden que sin duda me afecta muchísimo… y me viene la pregunta de si ante esto debo aceptar que no me alcanzará el tiempo para ordenar mi vida. Por supuesto estoy dispuesta a aceptarlo, pero pienso en mis hijas y siento mucha pena por cómo les afectará todo esto en sus vidas.
Un abrazo y gracias por tu paciencia y por tu disponibilidad de siempre.

Hola Pilar,
es impresionante tu toma de conciencia.
Entonces, queda honrar con un profundo agradecimiento todo lo que ocurrió, la grandeza de todas estas personas totalmente al servicio de la supervivencia.
Honrar y rendirse ante tanto sufrimiento, tanta dureza y tanta fuerza.
Decir a los bisabuelos, con un profundo agradecimiento: todo mereció la pena.
@Brigitte
Hola Brigitte. Te agradezco muy profundamente tu respuesta.
Me siento honrada por tu comentario sobre mis procesos. Yo siento desde hace tiempo que este contacto con tu trabajo y con la comprensión de lo sistémico me ha abierto la puerta a una posibilidad de comprensión que ansiaba y necesitaba mucho más allá de lo meramente intelectual.
También he sentido mucha emoción y agradecimiento a leerte y ver tu respeto y comprensión en relación a estas personas, a las que me unen lazos poderosos desde siempre, y que incluso me han llevado a sentirme ofendida por el tono malicioso y crítico que percibí en el artículo que te mencionaba. Siempre me he sentido honrada sin saber por qué, por esa «gota de sangre india» en mi sangre.
Haré lo que me dices y lo haré sin esfuerzo y con mucho amor, porque siento un enorme respeto por todos estos ancestros que me han legado esta extraña y enorme fuerza, que no siempre me ha hecho fáciles las cosas, pero sin la que en ciertos momentos no me imagino como habría podido seguir adelante en mi vida.
Un abrazo desde el corazón y gracias por ser como eres.
Un abrazo a ti también.