Buenos días,
Haciendo los movimientos de nuestros deseos me sorprendió que al ponerme en mi servicio frente a mi deseo de tener pareja y formar una familia, sentí que el servicio me decía algo así como: no, tú has venido a sufrir por todos los que sufrieron antes. O algo así. Fue devastador.
En el lado de mi deseo, yo estaba frente a la ventana, entraba la luz y el sol me daba de lleno en el pecho. Sentí el calor del amor.
En el lado del servicio, estaba en sombra y sentí frio. Era como la muerte, la sombra, lo oscuro. No sé si esto te dice algo, de alguna intrincación o simplemente es así mi servicio.
Miré detrás de mi servicio y vi a muchas personas que habían sufrido malas parejas y desamores, alcancé a decirles vosotros por vosotros, yo por mi. Pero no sé si fue suficiente.
Al hacer la meditación final del rio, vi animales, flores y mucha vida, entonces me sentí como en el lado de mi deseo, el calor de la vida de lo bonito, del amor. Y me vino una frase: yo también tengo derecho a disfrutar de mi vida.
Me encuentro confundida.
Es como si no tuviera derecho a vivir mi vida. Y creo que confundo el servicio con las intrincaciones…
Gracias por tu ayuda.
Elena
Hola Elena,
lo que te ha mostrado es que tú decidiste sufrir, ese deseo actual no es tan `profundo como el deseo de «expiar», de sufrir.
Te ayudará hacer el ejercicio CAMBIAR UNA DECISION DEL GUION DE VIDA.
Después ya todo se organizará hacia la liberación y el deseo de vivir mejor.
Muy cordialemnte