Querida Brigitte, ante todo gracias siempre por tu enorme ayuda. Desearía comentarte un incidente que tuve un día que daba una charla sobre me tesis en la ciudad de mis tia-abuelas, la ciudad natal de mi bisabuela paterna (la madre de mi abuela paterna). Al ir al baño nada más llegar, no sé que postura cogí por no sentarme en la taza del inhodoro, que me bajo la orina como un torrente por toda la pierna izquierda, mojandome toda la pernera izquierda del pantalón. Toda una faena, al final lo lavé con jabón en el lavabo y lo sequé lo que pude bajo el aparato secamanos. Cuando ocurrió, recordaba el encuentro con parientes que no conocía de hace dos años, y sentía que yo también era de allí, que volvía a casa. Comentas en otra entrada para otra persona que un incidente en el que un adulto se orinó en la cama, estaba relacionado con una busqueda del padre, ¿puede ser algo así? Es algo que siempre me sale que he de trabajar mucho. Si bien esto me pasó en la pernera izquierda.
De nuevo, gracias siempre por tu ayuda y la luz que me puedas dar sobre esto, o ejercicio que pueda ayudarme. Un abrazo grande siempre.
querida maría,
orinarse es marcar terreno, incluir en nuestro territorio a excluidos, a olvidados.
Este pequeño accidente te pide que incluyas a tu madre en el territorio de tu padre…
Un gran abrazo