Querida Brigitte, aquí estoy de nuevo con una pregunta. Resulta que llevo unas semanas con molestia en el riñón izquierdo, he ido a que me vea la enfermera del centro de salud que me ha recetado un sobre con antibiótico (fosfomicina) para tomar esta noche. He testado con lo esencial para mí si tomarlo: La opción de «no tomar la fosfomicina» ha mirado con dolor a lo esencial para mí llorando, y ha bajado la cabeza así, asintiendo y agradeciendo, hasta poder ya mirar más tranquila a lo esencial, con tristeza y aceptación de una gran pérdida. Lo esencial ha mirado a la opción y ha sentido ese dolor también, se ha acercado a la opción tendiéndole las manos, y la ha introducido en su vientre, o como que se ha colocado justo frente a la opción con las manos en el vientre, y se ha quedado un rato así. Me ha recordado a la pérdida del útero.
Aunque he ido hoy a la enfermera, ayer hice un movimiento sola para el riñón izquierdo (lo constelé también hace cinco semanas, pues entonces me dolía -ahora solo me duele si presiono la zona), tras tomar al excluido que me mostraba, el riñón ya miró a la vida, fascinado por la vida, y comenzó a ir hacia ella con la boca muy abierta, avanzando, y ya abrió los brazos, feliz ante la vida, y siempre con la boca muy abierta (en la representación anterior de marzo iba pesado y abría un poco la boca al final, pero en el movimiento de ayer al final ya la tenía completamente abierta). Deseo consultarte que me ha mostrado el testaje de la medicina y si estos movimientos para mi riñón son suficientes (hoy he tenido un dolor punzante en el hígado al echarme sobre el costado derecho, y siento que tiene relación -el dolor de la carencia, el riñón izquierdo y el miedo…). Gracias siempre por tanta sanación y tu generosidad, Brigitte. Un abrazo grande.
querida María, este dolor de riñón, habla del dolor/conflicto de no poder tener hijos. De no haber podido todavía rehacer tu pertenencia sin hijos.
El movimiento te dice que sí, que puedes abrirte de nuevo a la vida.
Puedes hacer mas ejercicios para sanar tu fidelidad ancestral relativa a ese dolor.
Un gran abrazo
Gracias siempre Brigitte.