Querida Brigitte. tengo 63 años, desde hace muchos años organizo e imparto talleres de constelaciones familiares, todos los meses. Me siento satisfecha con el trabajo realizado. Los talleres siempre se llenan.
Pero últimamente, me encuentro cansada y desganada para organizarlos e impartirlos. Me entra una fuerte pereza y resistencia cada mes para poner la siguiente fecha del taller e impartirlos. Me impulsa hacerlos la insistencia de los clientes que me preguntan con constancia cuándo voy a realizar el siguiente taller, y algunos se quejan de que si cada vez los pongo más espaciados (2 meses).
Hay momentos en los que quiero dejar de impartirlos, ya que son los sábados, termino cansada de trabajar durante la semana, prefiero estar las mañanas del sábado viendo a mi nieto jugar un partido o disfrutar de la familia. Durante la semana no los imparto porque soy psicóloga y paso consulta todos los días… con la agenda llena.
Pero por otro lado, entro en conflicto porque es un trabajo que me gusta y me siento muy satisfecha cuando termino el taller de constelaciones familiares. Además, he luchado y trabajado mucho para llegar al punto donde estoy, con éxito y satisfacción de mi trabajo. Pero este conflicto me agobia. Por otro lado, no puedo dejar de hacer los talleres, hay un voz interior que me dice… no lo dejes.
Agradezco me indiques qué ejercicios sistémicos serían los adecuados para encontrar mi camino. Muchas gracias de antemano Brigitte.
querida Mónica, a muchos nos ha pasado esto…
Llega un momento en que nos desborda el trabajo y le sacrificamos injustamente una parte de nuestra vida.
Vas a hacer primero el ejercicio ORDENAR NUESTRA VIDA.
Luego te vas a replantear la organización de tu vida laboral, dejando todo el sábado libre para tu familia, y liberando una media jornada de tus consultas para el taller de constelaciones.
Hazlo todo con tu guía. Habrá que renunciar a algo, será doloroso pero necesario y mucho mas productivo para ti y para todos.
Muy cordialmente