Hola Brigitte, te escribo para saber qué mensaje podría sacar de lo que me ha pasado y que te detallo a continuación.
La mañana comienza algo contrariada en casa y, desde que lo noto, empiezo a decirme internamente «gracias por lo que siento, aunque no lo entienda», pues seguro que tiene un motivo de ser. Las cosas se tuercen inesperadamente, mi estado interno también, y yo sigo en la línea de decirme que todo seguro me está pasando por algo y que lo agradezco, aunque no lo entienda.
Cuando dejo al niño en el cole me voy a hacer una gestión al centro de la ciudad que llevo persiguiendo durante meses y que, después de haber estado bloqueada y haber gastado en ella unos 200 euros, resulta que es totalmente innecesaria. Con lo cual, no me apetece nada finalizar los trámites, pero me digo de nuevo «venga, voy a por ello porque estoy segura de que lo que ha pasado con esta gestión es porque tenía que pasar y que me va a enviar un mensaje necesario, aunque no lo comprenda».
En el camino me retraso por un par de despistes míos y sigo en la línea de toda la mañana (gracias por los despistes, seguro que me dicen algo, aunque no los entienda). Y en esas andaba yo cuando llego al centro y, mirando Google Maps para llegar al lugar al que me dirijo, me para una mujer muy alterada, con lágrimas en los ojos. En resumen, que le dé 20 euros.
Me da cierta confianza (viste bien, lleva joyas), también me da pena (es Argentina y pienso que lo estará pasando mal aquí) y, omitiendo los detalles, saco 20 euros del cajero (que me cobra 2 de comisión) y se los doy. Ella toma nota de mi número para «devolvérmelos» y se va, en teoría, a su casa.
En la cita del trámite al que me dirigía, no consigo quitármela de la cabeza. Algo me dice que aquello no era verdad pero… vuelvo a agradecerlo, pensando que ha pasado porque tenía que pasar y que seguro que me dirá algo, aunque finalmente me quede sin el dinero.
Poco a poco me voy dando cuenta de los prejuicios que me han llevado a darle el dinero y de los detalles del «encuentro», los cuales me hacen estar cada vez más segura de que me he dejado engañar. Ya de regreso, por el mismo lugar por el que había venido antes, y sin esperármelo, me la encuentro de nuevo, subiendo con otra mujer hacia el mismo cajero y lo veo claro, ¡era yo misma una hora antes!
Entonces las paro y la confronto con su historia. Aunque inicialmente me intenta tratar de «loca», para que la otra persona no me crea, le digo que vamos a llamar a la Policía y que mejor que se lo cuente a ellos. En ese momento, ella saca mis 20 euros del bolsillo, me los lanza encima y se marcha precipitada, escondiéndose entre las calles.
Hago la denuncia por teléfono, la otra chica me espera amablemente hasta que finaliza y después nos quedamos hablando. Estábamos ambas como en shock por habérnosla creido y ella me agradece sin parar haber intercedido a tiempo (a ella le había pedido 60 euros). Me invita a tomar un café.
La otra chica se llamaba como yo, vive en un pueblo a las afueras que se llama como mi zona y, ya cuando todo era de lo más raro y empezaba a temblar sin saber dónde estaba la realidad y dónde mis zapatos, me empieza a decir que todo ha sido como un regalo de Navidad para ella y que «me mandaban» su tía o su madre, porque aquello era una señal.
Yo para entonces estaba flotando… pensando en qué mensaje sacar de todo aquello, sobre todo sorprendida de haberme atrevido a pararlas y dar la cara. Sentí que aquello que me pasaba era bueno, dentro de todo lo raro.
La chica me hace entonces un regalo, que inicialmente rechazo, pero insiste y lo cojo. Entonces nos damos los números y me pregunta si trabajo en «tal» sector. Yo pienso que no recuerdo haberle dicho cuál es mi sector, de hecho, no estoy trabajando (pienso «esto ya si que es muy raro»). En definitiva, me dice que, si algún día quiero, que le mande el CV, pues a veces salen vacantes en su empresa.
Nos vamos ambas alucinadas, cada una con lo suyo. Y esta es mi historia súper rara de hoy… 😓
Muchas gracias de antemano por lo que me puedas contar.
Hola Lorena,
los tropiezos suelen decir: no sigas. Y si sigues, estos tropiezos se van a incrementar…
Pero al final , recibiste protección…
Muy cordialmente
Gracias Brigitte, ¿podrías por favor indicarme a dónde me señalas con «tropiezos»? No entiendo y sé que es importante.
Reformulo la pregunta, que no es eso lo que necesitaba consultar: ¿lo que me indicas es que no debería haber ido a hacer esa gestión? Estoy en una fase en la que todo lo que me sale es «asiente a todo tal como llega» y con tu respuesta apuntando a «tropiezos» pienso que igual esa actitud no es tal como yo la estoy llevando a cabo, es decir, que si algo no fluye ¿quizás no tenga que asentir a ello tal como llega? Gracias por lo que me puedas decir.