Hola de nuevo Brigitte, estos días me descubro a la defensiva con todo lo que me rodea. Da igual si hay o no hay causas, pues me he dado cuenta de que siempre he estado a la defensiva con los que me quieren, y no se lo merecen. Siento como si para protegerme (no sé de qué) tuviese que embrutecerme. Como si desconfiase de todo el mundo, incluso de los que me quieren y no tienen intención alguna de hacerme daño.
¿Qué podría estarme indicando esto?, ¿hay algún ejercicio que pueda realizar para modificar mi conducta y abrir mi corazón?
Muchas gracias por tu ayuda.
Hola Lorena,
son momentos en los que pierdes tu fuerza adulta y te vuelven antiguas emociones de la infancia.
Acepta con cariño estas reacciones, luego diles «Ya he crecido, esto ha terminado, yo puedo con lo que me toca.».
Un abrazo
Muchas gracias.