Hola Brigitte, quería preguntarte dónde están los límites entre deseo imposible y deseo realizable. Me ha parecido entender en tu trabajo que no podemos elegir nada, solo cómo nos sentimos con lo que nos toca, pero también hablas del poder de las intenciones (por ejemplo, el trabajo de Kishori Aird) y me pregunto, ¿simplemente teniendo fe y formulando intenciones podemos conseguir un estado deseado (por ejemplo, un trabajo)?
Similarmente, a veces tengo pensamientos «sombríos» que siento que desencadenan cosas malas en mi entorno o que lo harán… He practicado el Punto Cero, pero no me da calma cuando llegan o mejora lo que acontece. ¿Cómo podría integrar un pensamiento que me dice que algo malo va a pasar para que no pase o con qué frase podría calmarlo?, ¿es eso posible?
Por último, ¿cómo podemos diferenciar entre lo que nos toca por destino y no podemos cambiar y lo que tenemos que cambiar (por ejemplo para el bien de nuestros hijos)?
Muchas gracias de antemano por todo lo que me puedas contar.
Lorena, hola!
He experimentado esto que comentas, pero he aprendido que no soy yo quien ocasiona que sucedan «cosas malas» porque las pienso, he podido integrar la persona que soy, las informaciones cuánticas que llevo en mi memoria y que se hacen presentes en forma de pensamientos.
Hoy dejé el miedo a esos pensamientos, los puse en su lugar y los entregué a quienes pertenecían y por mi parte, honro la información que recibo, la utilizo de la mejor manera posible, en el servicio a los sistemas familiares a los que pertenecen y me tomo a mí misma tal y como soy, toma.la.fuerza de mis padres y voy a la vida cada vez que siento que estoy perdiendo el camino.
Un abrazo! Espero haber ayudado!
gracias por compartir!
Muchas gracias Roth.
Hola Lorena,
solo se realizarán para bien los deseos que se corresponden con lo Esencial para nosotros.
Para esto, te ayudará el ejercicio LAS EXPECTATIVAS Y LO ESENCIAL PARA MI
Cuando tienes «pensamientos sombríos» no estás en el presente, no estás en tu adulto. Se trata de asentir a estos pensamientos y luego tomar la decisión adulta de estar presente y soltar estos pensamientos.
No «tenemos que cambiar nada», solo se trata de crecer, de asentir a todo, de renunciar a nuestras preferencias y rechazos infantiles. Se trata de vivir en el presente…
Muy cordialmente
Muchas gracias.