Buenas tardes Brigitte,
(…) Hace 4 años me despidieron de mi trabajo, después de 8 años, llevé a juicio a la empresa y gané (…) A favor de la empresa fueron a testificar dos compañeras de trabajo con las que había mantenido relación de amistad. Testificaron en mi contra (…) La relación se rompió y hasta ahora no había vuelto a saber nada de ellas. Hace poco tiempo mi pareja (…) habló con una de esas personas (sin mi permiso) que yo estaba en paro y que si me podía ayudar a encontrar trabajo. Cuando mi pareja me lo contó me enfadé con él por no haberme consultado (…) La semana pasada me llamó mi pareja y me dijo que esta persona le había llamado para pedirle mi móvil porque había una oferta laboral y mi pareja se lo dió, de nuevo, sin preguntarme a mí. (…) Nos enfadamos.
La cuestión es que me han seleccionado para ese trabajo (…) (poco después de comunicármelo se me ha entaponado el oido izquierdo y no puedo oir). (…) he llegado a la conclusión de que esta persona ha querido compensar el daño que hizo, a pesar de que yo no quería que ella pudiese compensar, por lo cual yo también soy como ella, perpetradora (pensamiento en el que estoy más comoda que aceptando que soy su victima y que encima ahora le debo un favor).
Por otro lado, el trabajo que voy a realizar es el de educadora en dos pisos de acogida, uno para mujeres maltratadas y otro para personas en riesgo de exclusión. Mi relación de pareja está bastante tocada, (…). Además me gustaría saber cuál es la actitud correcta para con la persona que primero declaró en mi contra y que luego me ha ayudado a encontrar trabajo. Y por último, y teniendo en cuenta, que en mi sistema los hombres son los excluídos (…), cuál es la manera correcta de afrontar un trabajo con mujeres maltratadas en el que se tiende a excluir aún más a los hombres.
Estoy muy agradecida a la vida por mandarme esta oportunidad. Sé que es importante lo que me está pasando.
Sé que es mucha información, intuyo que todo está muy relacionado.
Gracias por todo,
Un abrazo.
Hola Itxaso,
Parece que estás viviendo una intrincación con una perpetradora: pagando por ella, o sea expiando, y viviendo sus sentimientos de ira, ganas de venganza y deseos de excluir.
La vida te pone delante distintas situaciones, espejo de algo que pasó en tu familia, quizás en la generación de los bisabuelos maternos.
Tu destino es resolver estos asuntos.
Aceptar recibir de otros. Principalmente aceptar recibir de tus padres lo que te pudieron dar.
Ni la pareja, ni el trabajo pueden funcionar mientras uno no toma a su madre incondicionalmente. Y respetar a padre y madre.
En los ejercicios sería bueno hacer primero los relativos al padre y a la madre.
En cuanto a tu trabajo con las mujeres maltratadas, si no se trata de víctimas de mafias, si se trata de relaciones violentas de pareja, ambos, hombre y mujer son a la vez víctimas y perpetradores. El maltrato es recíproco. Cada uno lo ejercita a su manera, el hombre con la fuerza, la mujer con el desprecio. Y ambos son responsables.
Y lo que más puede sanar a una mujer maltratada es que deje de ir de víctima y asuma su responsabilidad.
Será para ti un lugar excelente para practicar el respeto al hombre que hay detrás de cada una de estas mujeres. Y amar a esas mujeres sin tomar partido.