Querida Brigitte, hace poco me hablaron unos alumnos cirujanos sobre una exposición de cadáveres momificados por «plastinización» (un proceso por el cual quedan muy bien preservados), en el que se muestran sin la piel en diferentes posturas propias de vivos (leer, jugar al mus, dos cadáveres en el acto sexual -¿querrían esas dos personas que donaron sus cuerpos a la ciencia haber sido mostradas así, y «juntadas» de ese modo sin quizá ni conocerse, en un acto además de «pura vida» como vemos en constelaciones?). ¿Qué implicaciones tiene esta exposición de muertos para tanto los vivos como los muertos? Se aprende sobre anatomía, ¿pero a qué precio… ?
Por otro lado, ¿La dinámica que se da en los donantes de los cuerpos para su plastinización y exposición es la misma que para un donante de órganos?
Gracias siempre por tu enorme ayuda Brigitte, un abrazo grande.
querida María,
lo donado está al servicio del conocimiento, para la evolución de la humanidad. Si los donantes pusieron limites al uso de sus cadáveres, estas serán respetadas, no podemos pensar otra cosa sin faltar al respeto a los que organizaron esta exposición.
En tus palabras, siento un juicio, te ha parecido «chocante» tanta crudeza. La vida es cruda. Con «Desenredar un conflicto» con esta exposición, podrás liberar la fidelidad a la moralidad de un ancestro…
Los muertos ya están en otro lugar y para ellos es indiferente lo que ocurra con su cuerpo.
Un donante de órganos (de un órgano vivo) quiere interferir en el destino de otro, y quiere sobrevivir a su propia muerte. Un donante de un cuerpo muerto no tiene ninguna de estos deseos.
Un gran abrazo