Querida Brigitte, ante todo, que tengas un muy Feliz Año 2019. Desearía comentarte algo que me llama la atención, y es que tras hacer un movimiento sistémico (se tornó en constelación) ante ayer, me sentí mal ayer, y aun hoy, y me da que podría estar relacionado. El viernes tuve la oportunidad de ver células neuronales a través del microscopio, me pareció impresionante y me llamó la atención que no se movieran. Me explicaron que cuando están en cultivo (en un recipiente en nevera) no se mueven. No podía dejar de preguntarme qué sentían, unos seres que necesitan estar conectados, extraídos de su contexto natural que les da sentido, e inmóviles. Pedí permiso para testarlo y me dio que sí. Las células me miraban con la mano derecha por delante del ojo derecho, era muy molesto, no podían ver bien (el brazo izquierdo a lo largo del cuerpo, era como que el mensaje estaba exclusivamente en ese impedimento para ver el presente…). Yo las honré un rato bajando la cabeza, y entonces abrí los ojos ante un muerto a mis pies, y no podía hacer otra cosa que mirarle. Lo tomé, y me pregunto si me habla de lo que está detrás de los sintomas del día siguiente (me levanté tarde, con la cara hinchada, como de retención de líquido, tras estar andando, rodillas doloridas, sobre todo la derecha, con dificultad para doblarla, sangrado por la nariz otra vez, y dolor de cabeza, sobre todo en la zona del ojo derecho…, hoy me siento parecido y cansada, con sueño…). Al final de aquel ejercicio las células fueron bajando el brazo derecho, ya podían ver, y se fueron agachando, se giraron a la derecha y comenzaron como a extender los brazos, como a conectar con otras, y a sentir disfrute. Ahí lo dejé. ¿Qué información sientes que puede haber aquí, por favor? Gracias siempre por tu ayuda. Un abrazo grande
Constelando células
Un comentario
Deje su comentario
Debe iniciar sesión para escribir un comentario.
querida María, en efecto tuviste una actitud peligrosa: curiosidad y salvador.
En la curiosidad no hay amor, no hay respeto para con el destino de estas células.
En el salvador, has impuesto tu criterio por encima del destino de estos cultivos.
Esta realidad necesitaba solamente un profundo respeto y un agradecimiento total a su destino que es de sacrificarse para el bien común.
Es bueno que ahora mismo, para compensar, honres con amor estas células y su destino.
Un gran abrazo