Brigitte, estoy viviendo unos sucesos que me llaman mucho la atención y la verdad que no me ha pasado desapercibido.
Mi vecino siempre ha tenido gatos, a mi la verdad me gustan mucho pero no quiero tener animales en un piso.
Alguna vez en todos estos años se han colado a mí galería pero ha sido de forma puntual y aislada.
Desde esta primavera no solo los tengo casi a diario en la galería (son 3 gatos) si no que se cuelan en la casa y ni siquiera se asustan cuando me ven como hacían antes. Cuando he tenido la galería cerrada se han puesto a maullar en la puerta para que les deje entrar en la casa. El otro día amanecí con uno plácidamente acostado en mi habitación y mirándome.
Cuando los quiero devolver a su casa a través del conducto que comunica nuestras galerías les tengo que insistir y casi empujar porque no se quieren ir, le tape el conducto con una madera y la apartan.
Mi vecino me ha pedido disculpas, a mí no me molesta y me gusta acariciarlos un poco cuando vienen aunque enseguida los devuelvo a su casa.
Me llama mucho la atención esto no sé si es un suceso sin trascendencia o si hay algo para ver con estos animales.
Muchas gracias Brigitte
querida María,
los gatos son territoriales, son del espacio que les rodea y van ahí donde está el mayor dolor, mientras que los perros van al lugar más agradable.
Sienten tu dolor de no poder tener hijos, y te dan su presencia para compensarte.
Un gran abrazo