Querida Brigitte, ante todo, muchísimas gracias por toda tu inmensa ayuda siempre. Desearía por favor compartir esto contigo, por tu parecer, ya que a mi marido y a mí nos ha llamado mucho la atención: el caso es que para ir a la tumba prehistórica de Newgrange el último día de un viaje que hemos hecho recientemente, hubimos de pasar por la ciudad de Omagh (en el Norte de Irlanda) precisamente el 15 aniversario del atentando que hubo allí (un 15 de agosto) -paramos a tomar un café en la calle donde ocurrió el atentado, sintiendo que estar allí tenía algún significado, y tomé un muerto, un gran campo, que ví desde donde estaba sentada (sentí que se desvanecía, como que descansaba tal vez). Me intriga muchísimo qué nos ha llevado en semejante día a tal lugar. Y bueno, desearía aprovechar para preguntarte por favor si sientes que puede estar relacionado con la visita a Newgrange al cabo de unas horas. Allí dentro, en esta tumba, sentí (cerca del centro) como que una fuerza me hacía girar, como un vortex, hacia mi derecha (me giré lentamente, dejando a aquella fuerza manifestarse). A continuación hicieron una simulación del rayo de Sol que entra en el solsticio de invierno, con una luz artificial, pero todo muy bien conseguido, y al volverse a hacer la oscuridad según se iba «el rayo de Sol», se me fue la vista al suelo, a muertos, y sentí pesar, se me hizo muy desagradable el ratito que estuvimos a oscuras, mientras hablaba la guía, hasta volver a encender la luz, como si me enterrasen viva. Me vino la idea de sacrificios humanos (el girar de la culpa, muertos, aquel pesar angustioso). ¿Es esto posible por favor, y puede haber estado relacionado con nuestro paso por Omagh? (antes de este viaje, hice un ejercicio de honra a los futuros protestantes/unionistas que pudieramos encontrarnos).
Y bueno, ya una última consulta, por favor, más personal, si lo ves apropiado, dentro de esta serie de «casualidades», es que me llamó la atención que mi marido y yo hubimos de entrar en la tumba (o templo de culto a la fertilidad…) en grupos separados y a horas distintas, pues no quedaban más entradas que aquellas cuando llegamos. Al salir de allí dentro, me dí cuenta de que había tenido todo el rato, hasta la salida, los dedos medio, anular y meñique de la mano derecha hacia dentro, con el índice y el dedo gordo extendidos, pero sin tocarse, separados (como mi marido y yo, vaya). Un dolor muy fuerte que tenía en la mano izquierda, me desapareció del todo estando allí dentro, me acordé de él al salir. Aunque intuyo que esto me ha hablado sobre mi relación con mi marido, desearía por favor confirmarlo contigo. Y de nuevo, muchísimas gracias de corazón por tu tremenda ayuda siempre. Un abrazo.
P.S.: Al ponerle ahora título a esta entrada, me quedo un poco perpleja de lo que me sale.
querida María,
estamos continuamente atraídos por resonancias y cuando uno está acostumbrado a representar en constelaciones empieza a sentir estas resonancias en la vida cotidiana.
Vivimos con los muertos, entre muertos, cuya muerte está al servicio de la vida: es la alfombra que pisan los vivos.
No me siento el permiso de interpretarte lo que te ha ido ocurriendo.
Pide información y recibirás lo que te conviene comprender.
Un abrazo
@Brigitte
Muchas gracias por tu ayuda Brigitte. Esto es una belleza todo, aunque no entienda. Gracias por ser como eres, gracias por tu guía, por todo lo muchísimo que he aprendido y aprendo contigo, por todo lo que me has ayudado y toda la sanación que has facilitado en mi sistema familiar, que es algo tremendo. Mi honra profunda para tí, Brigitte, para tu sistema y tus maestros también, para Bert Hellinger y para Sophie.
Gracias María.