Te lo he dicho al irme pero tengo que decirlo de nuevo. El curso de este fin de semana fue una verdadera delicia.
Para mi lo nuevo es que por primera vez no me toco sufrir desgarros internos para comprender. Todo fue muy suave, como acunando mi espíritu. Y cada revelación me colocaba más en la vida.
Me tocó ser la M de la gran constelación del final (gracias, gracias!) y fue tan revelador e intenso que no tengo palabras para decirte lo agradecida que estoy, a ti, a las constelaciones, a Hellinger, y a «lo que es». Me siento honrada y feliz por que toda esta poesía esté a mi alcance, para al menos poder hacerme las preguntas correctas en cada momento.
Han sido días muy importantes, trascendentes para mi, y me imagino que para todos los compañeros que estuvieron allí, y me siento profundamente feliz.
Igualmente, para no perder la costumbre, me viene una pregunta.
Mi trabajo con la pareja no es fácil, pero tengo un compañero al que honro y respeto cada día de mi vida. Y creo que él a mi. Sin embargo, tiene dificultades para estar en la vida: mucho miedo, mucha tristeza, y una gran intrincación muy justificada.
En unos días haré una constelación contigo y quisiera volver sobre nuestra pareja, porque creo que aunque hay mucho amor, también hay mucho miedo y no nos vemos claramente uno al otro…
Yo siento que este es el tema que en este momento es importante, pero me gustaría saber si tengo permiso para esto, si a tu parecer es oportuno tocar más esta área de mi vida o si debería esperar.
Espero que me digas algo, un abrazo y gracias por ser como eres.

Deje su comentario
Debe iniciar sesión para escribir un comentario.