Querida Brigitte, entusiasmada por dedicarme a las constelaciones, y con temor por coger opciones profesionales que me pudiesen apartar de ello, constelé ayer tarde «María consteladora», «idea de negocio» (relacionada con la educación), y «María profesora» (llevo meses echando curriculums). El caso es que, al final (cuando introduje la Guía del Espíritu de nuevo, para asegurarme de que lo que saliese estuviese en consonancia con el Amor del Espíritu), la guía tomó por los hombros, con las manos como en actitud de sanación, a mi yo consteladora, centrándose exclusivamente en ella, y la volvió completamente a la vida (es que insistía en tenderle la mano a la idea de negocio, que se había quedado un poco más atrás a la derecha). Fue algo precioso, y me dejó una paz tremenda y gran alegría. Lo que me intrigó es que la opción «profesora de Universidad», que parecía que iba a ir hacia la vida, quedándose aun más atrás que la idea de negocio, quedó girada un poco hacia la izquierda, donde había alguien un poco más bajito que le miraba muy directamente (el campo cogió una ranita de una estantería como anclaje para aquella mirada). Me puse en ese alguien , que sentía como entusiasmo por la «profesora» y que fue hacia ella, abrazándose con gran alegría. ¿De qué crees que podría por favor tratarse? ¿Alumnos? Llevo una época que el trabajo intelectual me da pereza y me motiva poco (escribir artículos leer libros sobre mi tema, ponerme con teorías…), ¿puede haber sanado esto? No sé como estas opciones secundarias podían evolucionar, al ponerme en la guía del espíritu, como que ya no tuvo sentido seguir probando que pasaba con lo demás. Entiendo que las opciones que se quedaron atrás son todas secundarias, ¿tal vez de apoyo? Gracias por tu parecer sobre esto, Brigitte.
Profesora de universidad
Un comentario
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María, el trabajo sistémico está hecho, déjalo hacer su efecto y tú a vivir el día a día, la energía te empujará… Incluso olvida la constelación y fíate de lo que sientes, de las señales, etc…
¡El manantial sabe el camino!