
Querida Brigitte:
La semana santa pasada vino a verme mi madre y dos de mis hermanos varones a mi nueva casa.
Dos o tres días antes mi hija tuvo un ataque muy agudo de esofagitis, con un dolor fortísimo, hasta el punto de tener que ir a urgencias y hacer un tratamiento por diez días.
Al consultar tu lista de enfermedades y la del dr. hamer, y preguntarme qué es lo que yo no trago, me dí perfecta cuenta que nuestra hija estaba sufriendo, por mí, mi aversión a mi madre y mi miedo a su «inspección» de mi nueva casa, mi «no los trago».
Qué puedo yo hacer para que mi hija deje de «pagar por mí» en tantos aspectos.
Sería conveniente que yo repitiera con cierta frecuencia el ejercicio «tú por tí»?
Gracias, siempre
Un gran abrazo
querida Adela,
pues sí, es bueno que te repitas frecuentemente «Tú por ti»…
Además sería bueno que hicieras el ejercicio «Frente a un síntoma mío» con la esofagitis de tu hija y de nuevo «Encontrar nuestro lugar» tanto para ti como para tu hija.
¡Espero que seguís disfrutando en vuestra nueva casa!
Un gran abrazo