Querida Brigitte, desearía por favor consultarte lo siguiente, si lo ves apropiado. Querría confirmar contigo por favor una intuición acerca de agarrarse la tripa en una constelación, si está relacionado con perdida de territorio de la persona o personas representadas, esto, bueno, consciente de que no es conveniente interpretar. El caso es que ante ayer una gatita que tenemos fue atacada por un grupo de perros de la urbanización que están siempre sueltos (afortunadamente mi marido intervino a tiempo y la rescató, pero estuvieron a punto de matarla). Lo constelé ayer y salió la dinámica y se sanó, al menos para ella (tal como explicas sobre accidentes graves, se nos suicidaba, seguía a varios muertos). Con respecto a los perros, cuyos propietarios son unas familias difíciles (están metidos en temas de mafias, etc.) surgió una ‘vendetta’ que tienen con un campo muy grande (proyectado sobre nosotros creo, los vecinos -uno de los perros mordió recientemente a la amiga de nuestra vecina, y a la vecina la tienen amedrentada). Tras honrarles, los puños que dirigían, cerca de la cabeza, hacia lo alto del campo, los fueron abriendo según bajaban los brazos, y se agarraron la tripa, mientras surgía el dolor que estaba detrás de aquella violencia. Ahí ya sentí que no tenía permiso para más. Pero me vino que ese campo les había echado de su territorio, y cuando se lo comenté a mi marido, me comentó que una hipótesis acerca del origen de este grupo, itinerante, es que fueron los desposeídos de sus casas durante la gran hambruna irlandesa. En fin, sólo confirmar esto, o al menos, por estar más cerca de lo esencial, si lo de agarrarse la tripa me estaba efectivamente diciendo que se trataba de una pérdida del territorio, cual sea, con respecto a ese campo. Muchísimas gracias de nuevo, Brigitte, por tu ayuda y tu tiempo. Un abrazo.
P.D.: Aprovecho para preguntarte, por favor, si los perros de algún modo, al tomar ellos ese enfado, nos están ‘protegiendo’ de que nos lo expresen sus dueños.
querida María,
se trata más bien de que sufrieron algo terrible, y no consiguen perdonar o integrar ese horror.
El vientre, la tripa, es la zona del daño, hecho o recibido, que pide venganza o expiación.
Y los perros están al servicio de sus dueños. Y vuestra gatita os ha protegido, ha recibido ella el enfado de ellos.
Un abrazo