Querida Brigitte, ayer tras un incidente que vivi con mucho dolor en relación con un hombre que me gusta (pude darme cuenta, al rato, que yo estaba viviendo un trauma de abandono de mi infancia), hice un ejercicio con mi destino para honrarlo y rendirme ante él. Mi destino estaba encantado, con los brazos abiertos, y se miraba la mano derecha más alta. Tras honrar a mi destino, este me vio más pequeña (antes estaba a su altura), y volvió a mirarse la mano derecha, aún más viva que antes, respirando hacia ella con la boca abierta, y esa mano se movía, como si acariciase el aire o bailase suavemente, como que estaba viva, con una energía. ¿Esto qué me indica por favor? se me ocurre si me habla de pareja, ¿es posible que el mensaje sea que otra cosa se encarga de ello? ¿Que está «en manos» del destino? O me habla de mi actuar? Curiosamente después de este ejercicio me sentí muchísimo mejor de inmediato. Mi destino se sentía de maravilla y representarlo me ha cambiado el estado de ánimo del todo, pudiendo recibir varias tomas de conciencia, como lo del trauma que comento, y la prisa que tengo porque la pareja se de, sin aceptar que todo es a su momento en el gran orden de las cosas. Gracias por ayudarme a entender esto Brigitte. Un abrazo grande siempre.
Amor sexual y destino
Un comentario
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querida María,
en efecto te habla de tu actuar.
Puedes repetir este ejercicio…
No siempre tenemos la capacidad de comprender las sutilezas de un movimiento. Vamos creciendo poco a poco.
Lo que importa es la confianza en el movimiento.
un gran abrazo