Buenos días Brigitte,
mi pregunta es la siguiente: ante la situación de una pareja de tener que decidir qué hacer con los embriones congelados que tienen, si dejar que mueran o donarlos a una persona o pareja anónima para un tratamiento de fecundación in vitro…Has observado en alguna ocasión cual de esas opciones ayuda o da fuerza a los propios embriones y a los hermanos vivos de estos? Gracias a esos embriones pudo nacer el primer hijo de la pareja, de los 3 vivos que tienen. Los siguientes fueron concebidos de forma natural.
¿Qué implicaciones puede tener cualquiera de las 2 opciones para los hermanos vivos de los embriones?
De qué forma se podría plantear un movimiento para sentir la opción que da fuerza a la familia o la opción más sintonizada con el destino de los embriones?
Gracias por tu ayuda.
Hola Cristina,
el qué hacer con los embriones, no es una pregunta a la que se pueda responder en terapia.
Puedes representar las dos opciones y que los padres miren y sientan.
La primera sería que los embriones mueran. Entonces colocas los hijos vivos y los embriones muertos y los padres.
La segunda opción que los embriones pertenezcan a otras familias, varios de ellos morirán, y los dos hijos vivos tendrán hermanos desconocidos., y los padres hijos desconocidos. Colocas las mismas personas que en la otra opción.
En ambas los padres se sentirán mal y lo tendrán que asumir.
En sólo uno de los casos, los hijos, después de despedirse, se sentirán libres…
Un abrazo muy cordial