Un cliente se dirige a mi y me dice: soy un ladrón. Esto es algo que pesa sobre mi. De pequeño robaba dinero a mis padres para comprar caramelos, hace unos años tuve que abandonar mi puesto de trabajo porque había robado, a veces robo en las tiendas. Mi hermano fue despedido de su trabajo por robar, mi padre fue despedido por robar. Mis abuelos se dedicaban al estraperlo. Y todo esto pesa sobre mi conciencia. A veces una voz interior me dice: soy un ladrón.
Sinceramente no se que hacer en este caso. Por favor puedes guiarme. Un abrazo.

querida Maria Jesús,
este cliente es fiel a su familia de origen y se sentiría culpable si fuese distinto.
Le puedes ayudar a autonomizarse con el ejercicio «Grupo de pertenencia».
Cada vez que le roba a alguien, además hay una frase inconsciente: «Compenso el daño que tus ancestros hicieron a mis ancestros».
Y ahora puede añadir: «Esto ya es el pasado, ya no me concierne».
Un abrazo