Estoy ante un nuevo caso.
Lo voy a llamar el caso de Elvis. Es un alumno de 2º de ESO. En 1º repitió y le cambiaron de IES, el dice que los profesores le tenían manía.
Sus primeras palabras cuando comenzamos la entrevista fueron : Soy un perro.
En la primera evaluación los profesores estaban enfadados o tal vez molestos con él porque no estudia y puede obtener muy buenos resultados. En algunas áreas saca notable sin necesidad de estudiar.
Se tomó la decisión de enviarlo a un ciclo formativo durante una semana, para que conozca el mundo del trabajo a ver si así se anima y trata de sacar las notas para las que está capacitado.
En la reunión con los padres la madre me comenta que su hermano había muerto en un accidente y esto hace que ella esté mal, todavía no lo ha superado. Curiosamente Elvis se lleva mal con ella.
Intuyo que en el síntoma está la solución y que esto esta para que la madre mire algo.
¿ Como se puede ayudar a Elvis a salir de esta situación? ¿ Como guiarle para que saque su potencial y obtenga los resultados que puede y todos los profesores desean para él?
Mi intuición me dice que es la madre quien debe resolver su dolor por la muerte del hermano y que de alguna manera el hijo esta al servicio de esto.
Por favor puedes orientarme. Un gran abrazo.

querida Maria Jesús,
todos los hijos están al servicio de sus mayores. Y este niño lo dice, él es un perro. ¿Que caracteriza a un perro?: su fidelidad ciega, su rol de guardián y defensor del territorio de su dueño.
Este niño no decidir tener éxito, su misión está en otro lugar.
Cómo siempre, la solución viene de renunciar a imponer nuestros deseos y darle las gracias a este chico por ser tan generoso como es. Sería bueno también hacer el ejercicio «las personas que no cambian», con su madre.
un gran abrazo