Querida Brigitte, he observado con pesar que una de mis gatas ha sacrificado sus dientes por nosotros, todos los dientes superiores, no le queda ni uno. Lo constelé hace unas semanas, pensando que eran sólo los colmillos superiores. Salió algo pesado, triste, de la familia de mi marido, y no lo entendí del todo. Mi gata se iba a la vida pero no sentí que fuese liberada del todo, continuaba mirando hacia atrás. Tuve poco permiso para trabajar aquello. Querría pedirte algún consejo por favor acerca de esto, si sientes que esto ya lleva su curso o hay algo más que puedo hacer. Se trata de una gata que es muy pesada, está siempre como pidiendo algo con una tenacidad que ya la quisiera yo para mí. Hace bastante tiempo surgió que representaba a un bisabuelo materno y ya le honré. Estoy trabajando mi relación con el excluido a quien representa para mí sin saber quién es. Ahora he podido por fin decirle que podía quedarse conmigo todo el tiempo que quisiera etc. y se ha calmado mucho, ha dejado de maullar y ya está a lo suyo. Muchísimas gracias por tu ayuda con esto Brigitte, y con todo. Un abrazo grande.
P.S.: De pronto, mirándola echada cerca de mí bajo el Sol en la ventana, se me ocurre si el excluido a quien representaba para mí no sería un protector?
querida María,
lo que has hecho con la gata está bien.
Y ahora puedes hacer el ejercicio de «Tú por ti», con ella y vosotros dos, diciéndole «tú por ti y nosotros por nosotros».
Después harás «tú por ti» con el ancestro al que la gata reemplazaba.
Y es cuando ese ancestro se va a transformar en un protector.
Un gran abrazo