Querida Brigitte, desearía consultarte por favor lo que me dice la molestia que siento hacia una compañera con la que he estado colaborando. Es la compañera con quien metí la pata contándole lo del hombre del que me enamoré, compañera del mismo curso. Me ocurrió algo raro tras lo que me comentaste de cuando se abre la intimidad de dos a un tercero. El caso es que al quedar con ella, me resultó muy desagradable como su compañero compartía las intimidades de cómo se lleva con el hijo de ella, me sentí como arrastrada hacia una vida privada que no necesito conocer. La invité también a venirse a una reunión relacionada con mi negocio a la que no tenía sentido que la invitase, me sentí como obligada a hacerlo (sabiendo por supuesto que nadie puede obligarme a nada.) El caso es que al constelar la decisión de que se viniese a tal reunión, no sólo salió que era una pésima idea, sino que habia una resonancia poco saludable de algún tipo entre ambas (ella miraba un muerto a sus pies, dándole la espalda a la vida, y yo a su lado, miraba también al mismo muerto, igual que en la contra transferencia que surgió con la cliente que en un principio reservó una constelación conmigo). A continuación constelé mi relación con esta compañera como «desenredar un conflicto», y sentí que al final caminabamos separadas, cada una a su manera y con su ritmo, hacia la vida. En fin, le escribí, me disculpé y le expliqué que iría yo sóla a la reunión, etc. Respetando a su compañero y la negatividad que tiene hacia todo, siento repulsa hacia ese «arrastre» hacia la vida privada de ambos. Ella me cae bien y me ha ayudado mucho, y tiene grandes expectativas de que la ayude con su negocio, pues necesita alguien español, y nuestros negocios «casan» bien, pero me llama la atención que no deseo volver a verla, al menos por un tiempo, a pesar de que hemos quedado esta semana. Me llama la atención este sentimiento, que me surge de muy adentro. Me pregunto si la estoy excluyendo, o se trata de otra cosa. Si basta el ejercicio que hice, o debería hacer algo más para trabajar esto. Muchas gracias por tu ayuda como siempre, Brigitte. Un abrazo fuerte.
Molestia indeterminada
Un comentario
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querida María, las personas que nos incomodan son un regalo, pues nos están mostrando algo de nosotros mismos que no queremos ver.
No se trata de constelarlo sino de tomar conciencia de qué es lo que te incomoda de esta compañera.
Y cuando sepas qué te molesta de ella, piensa que es exactamente esto lo que no quieres ver en ti…
Un abrazo