Hola Brigitte, Buenas tardes.
Me da un poco de vergüenza pero hay un asunto que me ha llamado la atención desde adolescente, y me genera preocupación desde entonces de manera latente, y he decidido prestarle atención.
Desde la adolescencia me he comparado con mi hermana y con otras chicas de mi edad, y observo como que mi cuerpo no se viera con curvas femeninas como ellas, más específicamente en mi tren inferior, es un tema que me ha generado obsesión desde entonces, siempre quise tener curvas femeninas, piernas, caderas, glúteos, que me hicieran ver sexy, y la frustración de no conseguirlo.
Me recuerdo haciendo miles de ejercicios, probandome cantidades de ropa, y haciendo ciertos rituales para conseguir lucir curvilínea, o esconder el hecho de no serlo por vergüenza.
Siento que hay algo con respecto a mi aspecto físico y al hecho de lucir femenina, sexy, y no conseguirlo del todo, pero no logro ver exactamente el trasfondo de esto.
Me recuerdo a los 11 años luego de que me bajara mi primera menstruación, veía los cambios en la forma de mi cuerpo y sentía que debía detenerlo, lo recuerdo con mis senos, que usaba ropa holgada para que no se me notaran, o hacía cosas para aplastarlos e impedir su crecimiento. Más adelante, como a los 14 años, me recuerdo que esperaba estar sola en casa para probarme vestidos cortos de mi hermana, y verme femenina, y me gustaba mucho, pero sentía que debía hacerlo a escondidas. Es algo absurdo que no entiendo por qué, si soy mujer.
Es un tema que me avergüenza, y que siempre ha estado latente allí, pero no le había dado la debida importancia hasta ahora.
He estado en terapia y también participé en un taller sobre el guión de vida, y me llamó muchísimo la atención el mandato de «no te hagas sexualmente apetecible» como variante de «no crezcas» o «no te vayas de casa». Me hace mucho sentido porque pasan los años y no logro separarme de mis padres, alejarme de casa, para producir mi propio dinero, y tener una pareja e hijos, incluso tener amistades con quien compartir de manera más profunda.
Se me dificulta ver la solución a este problema, Brigitte, y poder dar con el permiso adecuado. ¿Puedes ayudarme, por favor?. Muchísimas Gracias.
Hola Aitana,
estás reemplazando a alguien que te impide vivir tu propia vida. Tienes que empezar por ahí. El ejercicio ENCONTRAR NUESTRO LUGAR te ayudará. Y despuÉs, que hagas ORDENAR NUESTRA VIDA.
¡Adelante!