Querida Brigitte:
En su libro Los desafíos de la vida actual encontré un pasaje que me hizo reflexionar. Usted escribe que «cada uno crea su vida adulta con sus creencias y decisiones» y que «cada adulto crea su futuro». También menciona que el pasado y la infancia vienen dados, que durante la infancia desarrollamos creencias para sobrevivir dentro de la fidelidad a nuestro sistema familiar y que, posteriormente, la vida nos invita a liberarnos de esas ataduras para participar responsablemente en el destino colectivo.
Al mismo tiempo, en otra parte del libro usted explica que el primer movimiento es aceptar la realidad, rendirse a ella, y que el destino individual está al servicio del destino colectivo. Incluso dice que cuando nos rendimos a lo que nos toca, paradójicamente el destino empieza a fluir.
Además, en la nota al pie nombra a Vadim Zeland,autor de reality transsurfing que suele hablar de que la persona crea su propia realidad.
Mi duda es cómo integrar estas ideas desde la mirada sistémica o de las constelaciones. ¿Qué significa exactamente que un adulto «crea su futuro»? ¿Se refiere a que nuestras decisiones modifican el modo en que participamos del destino que nos corresponde ya guionado, o realmente creamos una realidad distinta? ¿En qué se diferencia esta idea de la propuesta de Vadim Zeland sobre crear la realidad?
Me ayudaría mucho comprender dónde está el límite entre crear, elegir y rendirse a la Vida desde la filosofía de las Constelaciones.
muchas gracias
Creamos la realidad o nos ponemos al servicio del destino ya escrito?
Un comentario
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querida María,
pues, precisamente, tenemos las dos posibilidades simultáneamente.
Primero existe un destinado totalmente predestinado, luego , conforme vivimos mas adultos, mas en el amor, somos capaces de modificar nuestro destino. Las emociones que vivimos y aceptamos vivir son las que preparan nuestro futuro…
Muy cordialmente