Querida Brigitte,
Me gustaría pedirte tu mirada sobre una situación que me acompaña desde hace muchos años y que siento que me desgasta profundamente.
El vecino que vive debajo de un piso de mi propiedad lleva más de diez años reclamándome distintos problemas. Todo comenzó porque decía que un armario situado en mi terraza le provocaba goteras. Hubo una denuncia y mi seguro le abonó una cantidad para reparar los desperfectos. Sin embargo, tengo entendido que nunca realizó esa reparación.
Ahora, después de tantos años, ha vuelto a reclamar, esta vez al seguro de la comunidad. Además, cualquier pequeña incidencia que surge en el edificio, aunque se comunique y se solucione con rapidez, acaba convirtiéndose en una nueva queja por parte de él y de su mujer.
Más allá de quién tenga razón, siento que hay una fijación conmigo y una necesidad constante de señalarme. Vivo con la sensación de que este conflicto nunca termina y de que, haga lo que haga, siempre habrá un nuevo motivo de reclamación.
Me pregunto si esta situación está mostrando algo que yo no alcanzo a ver. ¿Como podria dejar de estar atrapada en esta dinámica, sin necesidad de luchar ni defenderme continuamente?
Muchas gracias de corazón 🤍
querida Sheree,
te ayudará hacer el ejercicio RESOLVER UN CONFLICTO, con respeto y amor. Lo puedes hacer varias veces, le desconectará del campo mórfico en el que está.
Muy cordialmente