Buenos Días Brigitte, desde mi anterior entrada: la sombra, y luego de haber realizado los ejercicios propuestos allí, me doy cuenta que me enoja mi mamá, siento rechazo hacia ella, su actitud de enojo, de crítica, de control y de amargura constante. Hace daño con su palabra y con su actitud de víctima.
No había querido reconocer mi rechazo hacia ella, y ahora lo veo, y también me doy cuenta de su dolor y siento ganas de llorar. Siento una dualidad entre el rechazo y el dolor que siento por su sufrimiento. La estoy imitando en varios aspectos y conflictos. Tengo actitudes y comportamientos como ella ante los demás miembros de mi familia.
Esto está influyendo en mi abundancia, el dinero, apariencia física, autocuidado, capacidad de disfrute, de gozo y de todo lo que abarca el lado femenino.
Me gustaría poder recibir alguna orientación acerca de esta dualidad que siento entre el rechazo y el dolor que siento por mi mamá y la manera en que esto me está influyendo.
Gracias Brigitte y equipo de insconsfa por ésta oportunidad.
Hola mariana, te propongo hacer estos ejercicios:
– ORDENAR NUESTRA VIDA
-al día siguiente ENCONGTRAR NUESTRO LUGAR
– después, VER A LOS PADRES COMO UNA UNIDAD
Muy cordialmente