Hola Brigitte, comento una situación muy puntual: mi madre me cuenta que próximamente habrá un evento social al que ella desea ir, y ese día, más temprano, recibe un mensaje de la persona que la invitó queriendo saber si irá. Ella me lo cuenta y me dice que si mi papá o mi hermana le dicen que no, si yo me atrevería a ir con ella. Esto me enoja y le digo que vaya con mi papá, y ella me dice que no le ha dicho y que de seguro le dirá que no. Me insiste en que vaya con ella. Esto me molesta aún más, y le respondo, de mala manera, que si es lo que desea ¿por qué no va sola? me contesta que tiene miedo de ir sola. Todo esto me molesta más, y le digo que ¿qué le puede pasar? que ya no es una niña. Me doy cuenta de que me estoy saliendo de mi lugar, me enojo y me voy. Y luego siento ganas de llorar, y lloro.
En ese momento recibo un mensaje de mi hermana contándome que se siente mal, aislada, y sin alegría de vivir. Le contesto el mensaje y hablando conmigo se siente mejor.
Al rato, internamente, ante todo esto, reacciono con enojo y lloro, me siento atrapada. Me doy cuenta que ésta situación es común donde los demás me demandan desde su estado niño, y esto me molesta, el hecho de que me vean como un bastón emocional. Y soy consciente de que al enojarme no los estoy aceptando como son, porque quiero que se hagan cargos de sus propias cosas sin depender de mí emocionalmente, y esto no está pasando.
Y lloro ante el hecho de no saber ni que es lo que me gusta a mí ni poder hacerme cargo de mis propias cosas, al igual que ellos, como si estuviera proyectando en ellos mi propio conflicto.
He constelado, realizo de vez en cuando el ejercicio de encontrar mi lugar, y esta situación se sigue repitiendo en mí y en mi familia. No comprendo cómo de situaciones tan sencillas hago conflicto. Me descubrí culpandolos internamente del hecho de que yo no pueda tomar mi autonomía, caigo yo también en el estado niño y en el victimismo.
Brigitte, por favor ¿Qué puede ayudar ante toda ésta situación que comento?. Gracias por su respuesta y por la disponibilidad de este espacio de crecimiento y despertar.
Hola Mariana,
lloras o te enojas porque eres igual que ellas y ellas te despiertan los mismo miedos de los que te hablan. Y no te atreves a hablarles de tus propios miedos.
Atrévete a hablarles de tus debilidades, dejarán de buscar un salvador en ti…
Muy cordialmente