Querida Brigitte, ante todo gracias de corazón por tanto, por tanto crecimiento y tanta sanación. Desearía preguntarte por favor acerca de un síntoma del hombre con el que estoy, aunque supongo que no tengo permiso para hacer nada (¿quizá sí?). Tanto el dedo medio de la mano izquierda como el mismo de la mano derecha se le encojen hacia adentro, y los tiene hinchados por la base, con dolor. Parece ser que es algo de los tendones. De alguna manera es como si esos dedos se le hicieran garras (el de la expareja de uno de los padres, y el de las exparejas de la persona). Lleva así muchos años, y es heredado, pues su madre y otros familiares también lo tuvieron. No quiere operarse, ha probado con acupuntura que le alivia un poco, pero que ha dejado, y me ha comentado que las constelaciones no le atraen. Yo honro su libertad y su destino, lo que le guía, y siento que quizá algo pudiera hacer, aunque solo sea tomar conciencia de lo que hay de fondo, para honrarlo con ese conocimiento (pues como dices, la información es energía). Gracias siempre de nuevo por tu ayuda con esto, Brigitte. Un abrazo grande.
P.S.: Aprovecho para compartir, con profunda gratitud, que ahora, un mes y medio desde la constelación sobre la pareja, en que la última frase sanadora que hube de decir fue «ahora me atrevo al amor», ahora he empezado a experimentar una forma nueva de amar a la pareja, que siento que es como el amor del espíritu, es un amor ligero, en el sentido de que no pesa, no atrapa; es sencillo, no tiene drama; es suave, acaricia al otro, le acepta tal y como es, respeta al otro, y a uno mismo. Asiente a la libertad del otro y da en la medida que el otro puede tomar, sin invadir, sin exigir nada. También ahora puedo experimentar lo que viví en un taller hace años en Madrid: «no necesito ir detrás del amor, el amor soy yo». Y lo más curioso es esa sensación de que no hay drama, de haber confundido tanto tiempo amor con dolor, el dolor de ir detrás de algo, alguien, «que falta» (mi padre, su ausencia en vida, proyectado en la pareja), y de pronto ver que ese elemento del drama, del «amar a alguien que me falta» (como un «necesitar» ese sufrimiento en la relación), ya no es parte del amor. Como si las nubes de tormenta se hubiesen retirado de mi sentir hacia él. Gracias siempre de corazón Brigitte por tanto.
Gracias siempre Brigitte de corazón
querida María,
felicidades por lo que cometas al final: ¡la experiencia de estar en el amor adulto!
Desde ahí sentirás como lo que puedes hacer para tu pareja es honrar su destino y sus síntomas. Y después, tu guía te lo confirmará, hacer FRENTE A UN SINTOMA MIO con los síntomas de tu pareja. Sin interpretarlos…
Enhorabuena
Un gran abrazo