Hola Brigitte:
He sentido desde muy pequeñita que todo el mundo me excluye. Esta es una comprensión nueva, antes intuía que era así, aunque no entendía que pasaba. En cualquier caso, eso me ha generado siempre mucho dolor, y sobre todo, mucha ira. El problema, en vez de disminuir, va creciendo. El otro día hice el ejercicio de El Excluido. Se me indicó que lo hiciese con el excluido vinculado a mi. Fue muy intenso, y el dolor fue terrible hasta que pudo descansar. Estuve pensando en él durante todo el día, hasta que se me pasó.
En cualquier caso, veo que sigo con la misma sensación de excluida, y cuanto más lo siento, más me excluyo yo también de motu propio .
Mi pregunta es: ¿debo seguir haciendo el ejercicio del excluido? ¿Con cuánta frecuencia?
Gracias
.
Hola Bela,
la exclusión es siempre un movimiento doble: para sobrevivir a la exclusión de los demás , los excluyo de mi vida.
Te ayudará hacer los siguientes ejercicios:
– ENCONTRAR NUESTRO LUGAR
– YO SOY YO
– ORDENAR NUESTRA VIDA
– VER A LOS PADRES COMO UNA UNIDAD
Muy cordialmente