Querida Brigitte, te escribo porque llevo un tiempo planteándome quitarme una lesión de queratosis seborreica con tratamiento de láser, se trata de una gran verruga plana que tengo en la sien derecha desde hace más de 20 años diría yo y que tengo la sensación de que es un poco más extensa que antes. He hecho movimientos yo sola a lo largo de estos años, y lo constelé con compañeras en un par de ocasiones hace años. También probé un tiempo con visualizaciones, pero no son para mí, no me sentí cómoda haciéndolas. He testado si era bueno para mí quitármela con láser «en este momento», motivada por lo que cuesta el tratamiento (mis gastos como autónoma y de alquiler van a aumentar en junio), y la respuesta ha sido que no. Sin embargo la idea de quitármelo no se me va, y la tengo rondándome a la espera de poder permitírmelo.
Acabo de leer esto que has respondido a otra persona en una entrada: «las agresiones al cuerpo siempre tienen consecuencias…» Desearía preguntarte por favor si quitarme esa «verruga», que lo haría únicamente por cuestiones estéticas, sería una agresión al cuerpo, una falta de respeto a mi piel/cuerpo, y por tanto invitar consecuencias. Todo lo que sean intervenciones quirúrgicas, por superficiales que puedan parecer, me producen mucho respeto. Gracias siempre por tu ayuda Brigitte. Un abrazo grande.
Muchas gracias, Brigitte. Realmente me doy cuenta de que no me preocupa tanto (mi madre me dijo que me lo quitase e incluso me pagaba ella la operación, pero me quedo con el piropo «con lo guapa que eres, que tengas eso ahí…»). Haré el ejercicio del trauma como me propones. Un abrazo grande siempre.
querida María,
el nombre científico no me dice nada, lo que importa son los síntomas porque son los que pueden ser metáfora de algo…
Cuando una cirugía nos ayuda a vivir mejor, y la hemos honrado y agradecido, no tendrá consecuencias secundarias.
Puedes representar esta operación para ver si llegas a una armonía.
No la siento útil.
Mas bien, ¿Qué has proyectado sobre esta verruga?
Puedes hacer varias veces el ejercicio del trauma con tu preocupación por ella.
un gran abrazo
Brigitte