Hola Brigitte,
Quiero darte las gracias por la formación y el acompañamiento recibido hasta el momento. Mi padre adoptivo falleció el día 29.
Le iban a operar un viernes para alargar la vida un año más, pero en pocas horas nos comunicaban que si llegaba al lunes era un milagro.
Fui capaz de estar en presencia, tanto, que mis palabras de despedidas fueron un gracias, tan profundo, que a él se le caían las lágrimas ya que sabía todo lo que contenía mi «gracias» como despedida.
Yo pude llorar de felicidad.
Comparto de las últimas palabras que dijo, ya que me parecen muy bonitas:
«Lo importante es lo que no nos pertenece, allí se contiene el infinito».
«Todo es Luz, y al final no se puede escapar de eso».
Gracias también a ti Brigitte, por todo lo aportado y permitirme tener esta apertura y claridad de ver con gratitud, momentos tan duros.
Hola J.
qué belleza lo que comentas.
Nos devuelve a lo esencial, ¡Gracias!