Hola Brigitte.
Hace un año casi conocí a un hombre y tuvimos una breve relación en que intentamos llegar a algo pero por imposibilidad suya por falta de tiempo y disponibilidad la relación se acabó. A mí lo que me quedó presente fue que a lo largo de esos meses, recibí de él básicamente quejas, malestar, críticas y burlas de su parte, en general por cosas mías físicas o cómo me vestía, o gestos y cuando le pedía o preguntaba sobre cosas buenas, agradables o bonitas de mí, decía que eso no era necesario decirlo, que eran tonterías. La relación acabó y yo me quedé herida con todo eso, no entendí, me sentí que tendría que haberme defendido más ante sus impresiones y no lo hice porque en esos momentos pensaba que yo era fuerte para soportarlo. Desde entonces soy más consciente de esas cuestiones, creo que me ha servido para abrirme más a la vida, a las cosas bonitas y agradables y a atraer más sonrisas y gente amable, así como yo también serlo más. Creo que he tenido resultados al respecto con personas que han ido apareciendo con otros talantes, pero recientemente he tenido problemas con una vieja amiga y se me vuelve a reflejar lo incómodo, la escucho y no me gusta y ha llegado a decir cosas de mí que otra vez me han dolido, han sido hirientes, ya que normalmente nuestras conversaciones son sobre mí y no sobre ella. He entrado en una situación con ella de querer separarme, luego volver a escucharla porque veo que se incomoda, se lo hago ver, y así, entendiendo que sus comentarios tienen más que ver con ella que conmigo. Finalmente, hace unos días, cuando intenté hacer un comentario sobre el tema de la vacuna, que es algo que ella prefiere no comentar, me calló con un comentario insultante y entonces reaccioné mal y me enfadé mucho con ella. Ella obviamente se ha enfadado, supongo que piensa que no me lo ha dicho a mí de manera personal. Pero el punto es que no sé por qué genero situaciones en que permito que personas tan cercanas me hablen así, lo dejo pasar, va a más, lo intento arreglar, no sé por qué conecto con ellos, si soy la antigua yo que aun no ha pasado de etapa, no sé por qué me hago carne de ellos.
Agradeceré tus impresiones…
Un abrazo.
Hola Pascale,
las cosas desagradables que nos ocurren con personas de fuera de la familia, hacen de espejo de algo no resuelto con la familia de origen.
Lo vas a poder sanar con el ejercicio DESENREDAR UN CONFLICTO.
Un abrazo