Hola Brigitte:
De antemano gracias por tu inmensa ayuda y servicio.
En el ejercicio «Frente a un síntoma mío», que hice por una caída en la que resbalé y me quedé sentada con las piernas dobladas golpeándome la rodilla derecha (estaba comiendo con un antiguo compañero de trabajo), el síntoma se tumbó en el suelo con ojos cerrados y se tocaba la nariz y el dedo meñique derecho tenía mucha sensibilidad y tocaba el suelo.
Yo miraba al suelo, no podía mirarlo y me senté en el suelo dándole la espalda y poco a poco me fuí acercando y me tumbé junto a él y dije algunas frases, como «yo como tú» «te sigo en la muerte»,… pero siento que no dí con la frase adecuada y que seguía muy intrincada y lo dejé ahí.
En la misma semana me dí un golpe en el codo izquierdo y otro con un ambientador en la boca, rompiéndome el labio.
No sé que cambiar o que tengo que ver u honrar…¿un secreto de algo muy feo, que huele muy mal? ¿Como me sugieres trabajarlo?
Y otra pregunta por favor, cuando un campo mórfico se agacha en cuclillas con los brazos entre las piernas ¿Puede tratarse de mujeres dando a luz? ¿Y si se lleva las manos al cuello ahogándose, representaría un crimen que hay que ver y honrar o no sería algo tan literal?
Infinitas gracias y un cálido abrazo.
María Del Mar
Frente a un síntoma mío
Un comentario
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Hola Maria del Mar,
el movimiento que has iniciado sigue en marcha.
Puedes volver a hacer el ejercicio de cada síntoma, rindiéndote, asintiendo y diciendo aunque no entienda.
Sobre la otra pregunta, si, puede ser una mujer dando a luz. Tu guía te dirá si es o no es…
y , sobre las manos en el cuello, pueden ser muchas situaciones: mostrar un crimen, mostrar un feto ahogándose con el cordón umbilical, mostrar un secreto que ahoga a la persona
Un grana brazo