Hola Brigitte. Gracias por este espacio de ayuda.
En el confinamiento he estado a vueltas con la responsabilidad que supone el día a día de ser madre en mi situación. Paralelamente un dolor en el lado derecho del cuello y del omóplato izquierdo, que ya estaban antes, también han estado más o menos intenso. Hace unas semanas conecté con mi madre en el victimismo y la queja del peso y la dureza de la maternidad. Es como si representara un papel ante ella que después me acompaña horas o incluso más de un día sin poderlo soltar o salirme de ahí. Me doy cuenta y evito encontrarnos en ese tema de conversación. No siempre puedo salirme de estar agustito ahí ni evitarlo. Incluso, de buscarlo.
Desde que me dí cuenta de esto, además de volverse insoportable el dolor del lado izquierdo del cuello y del omóplato izquierdo, me han salido bultos grandes y muy duros, que me duelen mucho en ambos pechos, más en el izquierdo.
He hecho ejercicios «un síntoma mío» para el pecho, la frase de «tomo la dureza de tu vida en mi corazón» (que me ha ayudado mucho a ver la carga de mi madre y las mujeres madres de mi familia) y un movimiento para la vergüenza (que no acabo de sentir si es la vergüenza por ser la madre que soy o por no ser la madre que «tendría que ser») y, se alivia el dolor y la dureza de todos los síntomas, aunque sin rematar. ¿Puedes, por favor, orientarme en el paso siguiente?
Muchas gracias.
Hola,
te aliviará tomar a tu madre incondicionalmente.
Y dejar de hacer de madre con todos. Te ayudará honrar a las madres de los demas, de tu pareja, de tus compañeros…
Muy cordialmente