Querida Brigitte, aquí estoy de nuevo. He estado pensando en aquello que explicas de que los animales están al servicio de la compensación y de que aparecen en nuestra vida cuando algo la amenaza para cargar con ello en nuestro lugar. ¿Significaría esto por favor que cada vez que alguien en la familia decide comprar o adoptar una mascota, del tipo que sea, conviene constelarlo? O si a un niño de pronto se le antoja que querría un perrito, o un gato, o incluso un poney, ¿indica esto que hay alguna dinámica que conviene sanar? ¿Y si son los padres los que deciden comprarle al niño una mascota (tal que mi cuñado, que quiere comprar unos poneys para los niños)? Muchas gracias por tu ayuda como siempre para aclarar nuestras dudas, Brigitte.
Animales
Un comentario
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María, en efecto necesitar una mascota significa que estamos reemplazando un excluido. Los niños ven a los excluidos que sus padres no ven, por eso son ellos los que más desean tener animalitos, porque es como tener al excluido de carne y hueso con ellos.
No significa que haya que constelarlos sistematicamente. Salvo cuando surge algún problema del /con el animalito. Porque sabemos que ese problema no pertenece al animal sino a la familia.