En algún escrito, Bert Hellinger decía que entre la generación de nietos de soldados alemanes de la segunda guerra mundial, hubo una incidencia de suicidios bastante alta, como queriendo expiar la culpa por lo que hicieron sus abuelos en dicha guerra.
Me gustaría plantear dos cuestiones:
¿Es inmiscuirse en asuntos de sus mayores lo que hacen los nietos al cargar la culpa de sus abuelos?
¿Tienen alguna posibilidad de tomar otra opción, mirar hacia otro lado, salir de ese destino?
Muchas gracias por todo.
Bart

Hola Bart,
Cuando en una generación alguien muere sin haber asumido algo importante de su vida, el sistema familiar designará a un miembro más joven para revivir lo que quedó sin asumir, con la finalidad de que este miembro lo asuma.
Ese hijo, nieto, bisnieto, vivirá entonces situaciones para él inexplicables, hasta que llegue a asumirlas. Es su destino, y no puede escapar de él.
Y probablemente en el momento de la concepción, cuando recibió toda la herencia de su sistema familiar, ese descendiente, con su amor incondicional y pensamiento mágico, dice a los familiares con quienes está intrincado: «yo como vosotros» o «yo por vosotros«.
Decisión ciega, inconsciente, también inevitable,que hace que ese descendiente se arroga un destino que no es el suyo. Y esa arrogancia también se pagará.
Igualmente, cuando alguien es excluido, por ejemplo el abuelo nazí, nadie quiere recordar lo que hizo, los descendientes sienten vergüenza por él o miran por otro lado cuando habría que reconocerlo como miembro de la familia, un descendiente va a ser designado por el sistema familiar para representar a este excluido, para que alguien del sistema lo reincluya. Entonces el nieto de un abuelo nazí no reconocido por su gente, va a vivir el sentimiento de culpa y expiación del abuelo hasta suicidarse diciendo «pago por ti«.
¿Cómo evitar esta tragedia?
Asintiendo al destino que nos toca, reincluyendo a todos los ancestros sin juicio, sólo con amor y agradecimiento, asumiendo todas nuestras decisiones y responsabilidades concretas.