No, incluso puede ser peligroso.
Tu éxito se realiza en la nacionalidad y el país que te dieron tus padres. También observamos éxito cuando la mujer adquiere la nacionalidad de su marido.
Adquirir la nacionalidad de unos abuelos es como decir “soy hijo de mis abuelos”, faltar al respeto al destino de tus padres, negar a tus padres.
Puedes hacer el ejercicio siguiente para saber si esta nueva nacionalidad es buena para ti:
Imagina estos tres lugares: Tu éxito, tu nacionalidad actual, la nueva nacionalidad.
Ponte encima de cada lugar durante unos diez segundos.Puedes dar varias vueltas para que este ejercicio te ayude a mejorar tu destino.