Querida Brigitte,
en estos últimos tiempos he tomado conciencia de una contradicción en mis necesidades y comportamiento. Me doy cuenta de que las personas me molestan, sus voces, su alboroto, su presencia, que se me crucen por la calle cortándome el paso, etc. Pero sin embargo, quizás desde mi papel de víctima me siento apartada, invisible, como si no existiera y eso me entristece mucho porque quiero integrarme y sentirme una más, que me vean y me consideren.
Todo esto lo relaciono con mis padres, a los que siento que aún necesito cuando no estoy junto a ellos pero cuando estoy con ellos no quiero estar porque lo que quiero es vivir en mi autonomía, o eso es lo que conscientemente quiero. Lo relaciono también con mi infancia, ese no existir y ser invisible, así me sentía muchas veces, además queriendo estar así para evitar de esa manera que me riñeran, me rechazaran o que me humillaran o se rieran de mi. Si no me ven no me pueden hacer daño.
Trabajo para vivir en mi autonomía y estar en el adulto, pero creo que no es suficiente para salir de este estado.
Me interesa mucho tu opinión sobre todo esto que me ocurre.
Como puedo salir de este bucle? Hay algún ejercicio que me pueda ayudar?
Muchas gracias
Muchas gracias Brigitte
«Nanisa» tienes razón!
Creo que sería de utilidad entonces que hicieras el ejercicio de «resolver un conflicto» entre tú, y ese nombre «María».
Muchas gracias por tu ayuda Brigitte.
Quería comentarte un detalle que me llama la atención. Me llamas María pero ese no es mi nombre real ni el de este foro, mucha gente se confunde y me llama así, nunca le doy importancia pero ahora que en varias ocasiones te has dirigido a mí en tus respuestas con este nombre me pregunto si hay algo en esta equivocación.
Un abrazo
querida María, siento que este compòrtamiento es a la vez aprendido, quiero decir imitado de alguien de tu infancia, y luego decicido por ti, como una manera de conseguir algo…
Para poder detectar esto y liberarlo, te vendrán bie estos ejercicios, empezando con «Mi espejo» y luego «Cambiar una decisión del guion de vida».
Un abrazo grande