Querida Brigitte:
Vivo en un país que, en pocos años, se ha convertido en uno de los más peligrosos de la región, con altos índices de criminalidad y mucha impunidad. Si bien tenemos el privilegio de vivir en una zona relativamente segura (en estos momentos ninguna lo es), hay temporadas en las que siento mucho miedo y me imagino cosas terribles que nos podrían pasar a mí o a mi familia. En general tenemos una vida tranquila e intentamos cuidarnos, pero cuando me dan estas crisis de miedo y «pensamientos catastróficos» me cuesta mucho manejarlas. También estoy muy pendiente de las noticias y me cuesta desconectar de lo que pasa.
¿Cómo puedo manejarlo mejor?
Mil gracias!
querida Alma,
no hay otra solución que asentir a que tu vida está primero al servicio del destino colectivo que te toca…
Asentir a tu pertenencia a ese país.
Agradecerle haberte dado la vida y todo lo que tienes.
Asentir a las condiciones actuales, es lo que hay.
Agradecer tu miedo que te ayuda a proteger a tu familia.
Rendirse ante la situación actual, es lo que te toca.
Tener siempre presente cómo ayudar a otros.
Muy cordialmente