Querida Brigitte, querido equipo, gracias por esta oportunidad que nos dáis.
Paso a paso, voy sanando la mirada sobre mi vida llevándola a un lugar más sano, vuestra ayuda es fundamental en este proceso.
Hoy quiero preguntaros por algo muy común y que no he visto en ningún curso o entrevista ¿?
Somos tres hermanas, de ellas la pequeña falleció. Ahora mi madre con 86 años vive sola y autónoma, pero cuando necesita atención tira de mi. Nunca pide apoyo a mi hermana, siempre usa algún argumento del tipo «ella tiene que atender a su familia» (ambas hemos construido nuestras familias)
En fin, acepto la situación, pero hace poco ha necesitado atención médica. Mi hermana ni siquiera se ha ofrecido a participar.
A ratos siento rencor, pienso que «ella no está aportando nada» a esta familia. A veces recuerdo la parábola del hijo pródigo, a veces pienso que está repitiendo la historia de mi madre (que vivió algo parecido), …
¿Qué es lo que no estoy viendo?
Un beso grande
Muchas gracias por la orientación, seguro me ayuda a construir una mirada más acorde con los órdenes del amor
Un gran beso
Mª Ángeles Moreno Martínez
querida M Angeles,
cada hijo tiene un vinculo particular con su padre y con su madre. No existe dos vínculos iguales…
Puedes hacer un ejercicio que te permitirá comprender y quizás modificar el estado presente de vuestras relaciones:
Imagina un circulo con 4 lugares:
tu madre, la hermana mayor, la hermana segunda y la hermana tercera fallecida.
Despues pasas alternativamente 10 a 15 segundas en cada una. todo en silencio.
Lo haces varias veces hasta que las cosas cambien mucho…
un gran abrazo