Buenas Días Brigitte y equipo de insconsfa, los saludo con afecto, respeto y gratitud.
Soy venezolana viviendo en Venezuela, y observo que ante las polaridades que se viven dentro del país, con los conflictos y desacuerdos entre ambos bandos políticos durante años, se ha venido generando en la población un comportamiento dañino, que se aleja de nuestra verdadera esencia, y que se está reflejando en la siguiente generación de niños.
Existe una conducta de irrespeto, odio, rechazo, queja, victimismo, rebeldía, desprecio, soberbia, que se está volviendo cotidiana y se está queriendo normalizar. Dentro y fuera del país.
Observo una negación al presente, promovida desde los diferentes sectores políticos y medios de comunicación. Algunos alientan hacia la añoranza de los años 90, antes de la llegada del sector político que consideran contrincante; mientras que el otro sector se enfoca hacia los años cercanos al 2011, 2010 o antes, donde las circunstancias eran diferentes a las actuales, con un precio del petróleo estable, y sin la existencia de las sanciones y bloqueos económicos internacionales. Cada bando añora un pasado donde, desde sus respectivos puntos de vista, fueron felices.
Al tener la mirada hacia el pasado, no querer ver el presente, y negar la realidad, se dificulta la resolución de problemas actuales, creando un bucle repetitivo de resentimiento, división y pesimismo.
Como venezolana pregunto: ¿cómo puedo aportar en la evolución de mi país?. ¿Qué puedo hacer para no seguir contribuyendo a los campos mórficos generados?. ¿Cuál es mi rol como ciudadana ante estas situaciones?. ¿Qué puedo hacer yo desde mi lugar?.
Gratitud por este espacio del foro, por su tiempo y por su respuesta.
Abrazos.
hola Amaya,
es muy bueno tener consciencia de la realidad, ayuda a aceptar todo como fue y como es. Todo. Pues todo es necesario en la evolución del destino colectivo.
Lo que rechazamos no hará mas que aumentar.
Una actitud diferente creará un nuevo campo mórfico…
Una actitud que respete todo lo que existe. Dejando a cada uno con la consecuencia de sus actos.
Y que te lleve a la acción adulta…
Muy cordialmente