Querida Brigitte
Ayer fui a una clase de tango y me tocó de compañero un hombre que hacía muchos pasos y figuras. Me costaba mucho seguirlo.
Antes de irme me senté y me dió un dolor muy fuerte en la parte baja de la espalda, me asusté porque el dolor me paralizaba. Pero pude irme a mi alojamiento ( estoy de viaje) caminando despacito.
En la clase, La profesora me dijo que mi posición frente al hombre no debe ser » si señor», sino ‘ aquí estoy, a ver qué propones».
Creo que en otras palabras me ha dicho deja de ser una niña que quiere hacerlo bien y ser el adulto que se equivoca y que puede disfrutar sin sentirse culpable por el otro.
Muchas gracias por la recomendación que me puedas brindar,
Cecilia
Querer hacerlo bien
Un comentario
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querida Cecilia,
el tango representa una relación de seducción, en la que cada uno disfruta y participa.
Entonces, la meta es dejarse vivir esta seducción mutua.
El dolor de la espalada, te habla del rechazo familiar y ancestral de la participación a este juego…
¡Adelante!
un abrazo