Estimada Brigitte,
Suelo sentir incomodidad al cocinar o comer con los hijos de mi pareja, mi pareja y yo. Cuando estoy sola con mi pareja no me sucede, me gusta cocinar, me salen platos ricos y disfruto del momento de la comida o cena. Sin embargo cuando están los niños, siento que me tenso, no me veo haciéndoles platos que les gusten y suele generarse una dinámica en la que los niños acaban diciéndole a su padre lo rica que está la comida cuando la hace él, aunque yo la haya ideado, comprado y cocinado también. Esta situación me toca en mi herida de reconocimiento y me quedo un poco triste tras cada comida o cena conjunta. Se lo he comentado a mi pareja y no le ha gustado mucho la idea ni comparte mi percepción. He realizado esta mañana un movimiento sistémico para entender un poco más la situación y es aquí donde viene mi consulta, Brigitte.
La cocina miraba a los niños con un dedo acusador y con enfado y los niños miraban a la cocina como con rabia o desafiante también. Su padre miraba a todos como con un abrazo y yo miraba al cielo un tanto ajena a la situación. No sé interpretar qué significa ese vínculo entre los niños y la cocina. Te agradezco mucho tu visión para ver si encuentro mi lugar en este contexto, que como me muestra el movimiento, por el momento estoy en mis ideas parece, como ausente de la realidad.
Una abrazo, Birigitte y mis mejores deseo para Insconsfa.
Hola Flor,
la cocina en el inconsciente representa a la madre. Estos niños están enfadados con lo que pretende sustituir a su madre.
Será importante que honres profundamente a su madre, que reconozcas su lugar de primera pareja, y que tú te eches a un lado, como solo la segunda.
Entonces nadie se sentirá incómodo…
Muy cordialmente