Querida Brigitte, en una constelación, en que una relación difícil con una pareja se deja atrás (ambos representantes se desvinculan, separándose cada vez más sin mirarse), y él representante de la persona, siendo yo la persona en este caso, va a la vida, y de pronto aparece un representante diferente a su derecha, y van juntos muy contentos a la vida, ¿Cómo puedo saber si se trata de una nueva pareja o acaso una nueva realidad en esa misma relación con el hombre que aparentemente quedó atrás? Hace unas semanas surgió esto al constelar «lo que hay en mí que hace que mi pareja se sienta inseguro a mi lado» (por aquello de que no quiere conprometerse en la relación.) Yo lo interpreté como que lo nuestro se acababa, hice el duelo de la relación con dolor unos días, y él sin embargo quiso seguir quedando. Le dije que para mi la relación ya había terminado, y le dio igual. A las semanas de insistir en verme me planteé fluir, porque yo también quería verle, y nos vimos, y estuve muy bien, con el desapego que me proporcionó creer que él no era para mí. Nos hemos vuelto a ver de nuevo a la siguiente semana a petición suya (ayer mismo) y estoy perpleja pues todo parece más un acercamiento que el alejamiento que vi en la constelación, y él también de pronto está mejor (¿tal vez él necesitaba ese desapego de mí?).
Por si es relevante, la primera vez que nos vimos tras la constelación (casi un mes después) sin querer me metió el dedo en el ojo derecho. Cuando representé yo luego el incidente, éste veía un rostro al revés delante de sí (me recordó la figura del colgado del Tarot), y caminó hacia atrás con frío y como con miedo. Y no pude seguir el ejercicio, lo agradecí sin entender y lo dejé, aunque sigo intrigada. Ahora según escribo me planteo si el incidente me decía que interpreté la constelación del revés. Por otro lado, estoy desarrollando una cistitis, que estaba atrapada por campos mórficos, que creo que tiene relación con todo esto también, y ahora tengo un dolor agudo en el riñón izquierdo desde hace dos días, que viene y va, y tripas doloridas. Gracias siempre por tu ayuda para entender todo esto Brigitte. Un abrazo grande.
querida María,
lo que has visto en la constelación no son dos personas, sino dos aspectos de la misma persona.
Necesitas atreverte a vivir, a fluir como dices, olvidándote de las constelaciones. Las tomas como una religión a la que hay que obedecer. la constelación solamente te abre puertas, pero tomarás estas puertas solo si te atreves a vivir todo lo que se te presenta, renunciando a analizar si coincide o no con la constelación.
Un gran abrazo
Gracias siempre Brigitte. El colmo es que esto que no he sido capaz de hacer es lo que digo a mis clientes y quien me pregunta. Parece que se cumple aquello de que «en casa de herrero…» Ahora me doy cuenta.