Los demás son concoidos, compañeros, amigos. Nunca mi familia.
He comprendido que mi personalidad descansa en un 80 sobre este miedo.
Así me he convertido en una persona ayudadora, esperando de esa manera ser aceptada y querida.
Además cuando me doy cuenta de que he actuado como perpetradora, el dolor se hace especialmente intenso. No me permito ser perpetradora, me pueden dejar de querer. Y si me dejan de querer me muero.
Supongo que este patrón me llega a través del árbol familiar, pero no soy consciente de cómo me llega.
¿Qué camino puedo tomar para facilitar el «aceptarme como soy»? incluso cuando he sido perpetradora
Un beso
Mª Ángeles Moreno Martínez
(me di un gran golpe en el hueso orbital del ojo izquierdo. Me comentabas que la vida me pedía que cambiara ya. Creo que es este el patrón que necesito dejar atrás)
Miedo a que los demás (concoidos, compañeros) me dejen de querer
2 Comentarios
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Ay, qué emoción me han producido tus palabras. Es como si todo hubiese encajado.
Me siento profundamente agradecida por haber conocido esta herramienta tan potente y por toda la sabiduría que compartes con nosotros para nuestra evolución
Un gran beso
Mariángeles
hola Maria Angeles,
nos hacemos adultos cuando dejamos de complacer y cuando aceptamos ser perpetradores como todo el mundo de vez en cuando: humildad y realismo.
Lo que te dices a ti misma es totalmente irreal, es una creencia de la niña pequeña, hoy puedes estar perfectamente sola…
te ayudará dejar de reemplazar a una niña excluida que no pudo sobrevivir sola.
Para eso está el ejercicio ENCONTRAR NUESTRO LUGAR.
Luego ORDENAR NUESTRA VIDA.
¡Adelante!