Hola mi querida Brigitte,
Desde hace casi dos años me encuentro en un proceso de transmutación integral. Me vienen imágenes de infinitas placas plateadas muy brillantes que cubrían mi cuerpo, desprenderse y caer en mi caminar.
La envidia ha sido un motor importante en algunos momentos de mi vida para superarme, alcanzar metas y lograr estadios y aspectos que hoy se mantienen. Sin embargo, ahora parece que la envidia ya no se presenta como un impulsor para mí , está desdibujada en mi vida y eso me descoloca.
Gracias a ella yo conseguía ponerme en acción cada vez que un igual estaba en lo que yo consideraba un escalón más y así yo poder ir a un: » yo también». Ahora ya no me importa… yo sigo mi rumbo, mi tiempo, mi ritmo y observo el rumbo, el tiempo y el ritmo de los demás. La vida se ha vuelto más liviana pero sin emoción…
Toda mi vida, absolutamente toda están redecorándose. No es atrayente ni desapacible. Es…
Agradeceré de corazón tu opinión al respecto.
Gracias siempre.
querida Cristina,
estás creciendo…
Estás viviendo desde el Adulto.
un abrazo