¡Hola Brigitte, Buenas tardes!
Hay un hombre que me interesa, y durante estos días me he dado cuenta de que tiene características y aspectos similares a mi padre, recordé aquello de lo de la «hija de papá» y me sentí triste porque creía que ya había ordenado esto en mí, y también porque me descubro en mi interior insistiendome en que sea éste chico el indicado. No logro entender por qué sigo aún en ésta dinámica.
¿Qué actitudes y ejercicios me convienen hacer para dejar de proyectar a mi padre en los hombres que me interesan? o, para dejar de interesarme por hombres que me recuerden a mi padre?
Gracias Brigitte.
Hola Antonella,
acepta simplemente que así a va a ser, que este es tu destino, y que vas a poder aprender a vivir una relación adulta con este hombre aunque se parezca a tu padre.
Muy cordialmente