Querida Brigitte.
Hoy he sabido de una prima mía que está pasando por un proceso de enfermedad complejo.
Inmediatamente, he conectado con una profunda culpa y vergüenza al recordar un daño que, cuando yo tendría aproximadamente trece años, causé a esta prima, y que tenía completamente enterrado en mi memoria.
De alguna manera, he relacionado la enfermedad actual de mi prima con el daño que siendo niño la hice.
Mi pregunta es… ¿qué frases sanadoras se aplican en este caso para mí? ¿Es bueno asumir y decidir reparar un daño que se hizo siendo un niño?
Cuando he hecho un movimiento de constelación al respecto, pude verme en aquel entonces como niño, completamente tomado por un miembro perpetrador no reconocido de mi sistema.
¿Tiene entonces fuerza que yo “asuma mi responsabilidad” si no era adulto? ¿Y que elija repararlo?
Cuando veo el modo en que fui completamente tomado y, en el que ella, (menor que yo en esos momentos) fue completamente tomada como víctima, y digo “asumo el modo en que fui tomado por el destino”, y a ella la miro y veo con dolor el modo en que fue tomada por el destino, me calmo. Realmente puedo llegar a sentir compasión en mi corazón por ambos y reconocer profundamente el dolor de ella y las consecuencias.
Pero… ¿He de decidir reparar algo que hice siendo un niño de trece años? ¿Asumir mi responsabilidad y consecuencias? ¿Las tenía realmente en esos momentos? ¿Cuáles son las frases sanadoras que se aplican en el caso de un daño fuerte hecho cuando se es niño? ¿Son distintas o iguales a las que pronunciamos cuando ese daño lo causamos en la edad adulta?
A mí, aunque en esos momentos fuera un niño totalmente tomado por mi sistema familiar, sí me nace elegir reparar el daño hecho. Pero me ayudaría mucho conocer tu visión.
Muchas gracias por la ayuda Brigitte.
Hola A.,
un niño no es responsable. Dijiste a un adulto «yo por ti», y ahora tienes que decir a ese adulto, aunque no sepas quien es TU POR TI, YO POR MI.
Lo único que puedes hacer es lo que has hecho: honrar el destino que os tomo ambos, y honrar a la venganza entre dos adultos que había entre estos dos niños.
Y está muy bien decidir repara este daño…
Un abrazo