Querida Brigitte, ante todo agradecerte tu tiempo y dedicación. Tengo una relación difícil con mi padre de siempre, también mis hermanos y mi madre.
Desde pequeña me han agobiado las reuniones familiares y cualquier tipo de celebración por miedo a que mi padre la monte y la tensión que provoca y las discusiones. Nunca ha sido cercano, más bien ausente y cuando está se mete con cualquiera, nos menosprecia , insulta, se altera y grita repentinamente. Desde que me independice he tomado distancia de este tipo de situaciones, aunque sigo en tensión, por qué no sé en qué momento se va a meter con mi marido o cualquier otra persona. Ninguna pareja mía le ha gustado y mi marido tampoco, si tiene ocasión le crítica delante de gente que le aprecia y lo último ha sido ya meterse con mi hija que solo tiene 7 años y decirla cosas q la hacen daño , no la considera igual que a sus nietos varones, sólo por el hecho de ser niña es una bruja, no es buena.,..a mí y mi hermana tampoco nos considera igual que a mis hermanos aunque se mete con todos….
Soy consciente de que tengo que aceptarle tal y como es y lo hago, lo que no se es como relacionarme con él para que no me haga daño ni a mi hija ni a mi marido que intenta continuamente tener una cercanía con él a pesar de los desprecios….
Agredezco tus comentarios, muchas gracias
querida Carlota,
cuando el amor no fluye de un modo natural, es que uno no está en su sitio y no puede haber relaciones «naturales»…
Entonces, lo primero va a ser volver a ordenarte a ti y a tu hija, eso va a ser suficiente para que toda la familia cambie…
El ejercicio es ENCONTRAR NUESTRO LUGAR, lo haces primero para ti, luego para tu hija.
Después, haces VER A LOS PADRES COMO UNA UNIDAD.
Un abrazo